miércoles, 25 de noviembre de 2015

La lactancia materna, también protege los dientes del bebe


La lactancia materna no sólo es la forma más efectiva y económica de alimentar al bebé, sino también, un buen recurso para cuidar su salud actual y futura, tal es así que un nuevo estudio publicado en la revista Pediatrics señala que la lactancia también protege los dientes del bebé.

La investigación evaluó desde el nacimiento y hasta los 5 años de edad, a 1300 niños, evaluando el efecto de la lactancia materna, la toma de biberón con leche materna o el uso de chupete en la salud bucal de los pequeños.

Las conclusiones muestran que los niños que eran amamantados de forma exclusiva hasta los 6 meses o más tenían un 72% menos probabilidades de sufrir desalineaciones dentales, y un 44% menos riesgo de presentar mordidas incorrectas.

Al parecer, dar el seno no es lo mismo que administrar leche materna mediante el biberón, pues si bien la leche materna por sí misma posee muchos beneficios, al succionar el pecho materno, los bebés trabajan músculos de la mandíbula que favorecen el posterior desarrollo de los dientes y su alineación.

Por otro lado, el uso del chupete en exceso o más allá de los 12 meses de edad, puede generar problemas en la salud dental de los niños al ejercer presión sobre la mandíbula.

Por ello, este estudio avala la recomendación general de "dar el pecho materno a los niños", pues no sólo se beneficiarán de la leche materna, sino también, del vínculo con la madre y de la succión que requiere el amamantamiento, lo cual como se ha concluido recientemente,beneficia la salud dental de los niños.


Fuente: Vitonica

Descuido de gingivitis provocaría pérdida de dentadura


Debido a que la gingivitis, es decir, inflamación de las encías provocada por la placa dentobacteriana, muchas de las veces no causa dolor puede provocar la pérdida de dentadura si el paciente no se atiende a tiempo.

 La gingivitis por lo general se presenta con inflamación en las encías, las cuales adquieren un color rojizo brillante que sangra fácilmente al contacto o con el cepillado.


"Desgraciadamente es muy común, mucho tiene que ver la falta de higiene que podamos tener y la falta de cultura del autocuidado o incluso de la prevención de asistir con los odontólogos"


El no tener una correcta técnica del cepillado, puede provocar que la placa dentobacteriana sólo se remueva un poco y quede la mayor parte en los dientes, lo que puede propiciar la aparición de bacterias que inflamen las encías.


Este padecimiento también se puede ver favorecido cuando hay piezas dentales mal ubicadas, es decir, dientes chuecos ya que provocan dificultad para eliminar la placa, apuntó.


Se podría decir que el precursor de la gingivitis es la placa bacteriana, si no logramos eliminar la placa dentobacteriana como se debe, se puede producir la gengivitis, se puede empezar a formar sarro, lo cual puede aumentar la inflamación de las encías


 Si no se atiende de manera adecuada puede llegar a destruir los tejidos de soporte del diente.


"Una gingivitis que no es tratada se puede transformar en una periodontitis (inflamación de todos los tejidos de soporte del hueso) y si avanza se convierte en una periodontosis que provoca la movilidad y pérdida de piezas dentales"


"Hay que ir al dentista aunque no se tenga dolor, ya que la gingivitis puede parecer una enfermedad que no tiene mucha importancia; sin embargo, si no se trata de forma adecuada se puede convertir en una periodontitis, en donde lo mínimo que puede pasar es la pérdida de las piezas dentales"






Fuente: Informador

El 90% de los casos de halitosis provienen de la boca, no del estómago


La halitosis o mal aliento es un trastorno que sufren 1 de cada 3 personas adultas y el hecho de que sea un tema tabú y complejo de detectar, hace que a menudo sea la propia persona la que no lo detecte ni asuma.


 “no es lo mismo el mal aliento ocasional o temporal que la halitosis oral, que es un problema que va más allá de la estética”.


Además, a diferencia de lo que se cree, la halitosis no tiene su origen en el estómago, sino que en el 90% de los casos la causa está en la propia boca, se recomienda  “beber agua entre horas, evitar largos periodos de ayuno y reducir el consumo de comidas especiadas ayuda a prevenir la halitosis”.


Asimismo, es necesario limpiar y cuidar no solo los dientes, sino también la lengua, ya que ésta almacena múltiples bacterias y partículas de comida debido a su superficie rugosa.


En este sentido, se recomienda el uso de un limpiador lingual y un colutorio específico para el mal aliento y recuerda que los chicles y caramelos son un recurso fácil para enmascarar el olor, pero no son la solución.


Fuente: Con Salud

Alimentos amigos y enemigos de sus dientes


Si es cierto que somos lo que comemos, entonces es especialmente cierto para nuestros dientes y encías. Cuando toma bebidas con azúcar y come alimentos a base de almidón, no solo se alimenta usted: también alimenta la placa que puede causar problemas en su boca.

Y si bien algunos alimentos pueden causar caries, otros pueden ayudar a combatir la acumulación de placa y a tener dientes y encías saludables. Conozca más sobre los alimentos recomendados (y algunos que deben evitarse) para ayudar a mantener su sonrisa brillante.

Los "amigos" que combaten las caries

  • Frutas y verduras ricas en fibra: los alimentos que contienen fibra estimulan el flujo de saliva, que es una defensa natural contra las caries. La saliva no solo elimina las partículas de alimento y limpian su boca, sino que además, aproximadamente 20 minutos después de comer algo, la saliva comienza a neutralizar los ácidos que atacan sus dientes. Opte por frutas y verduras frescas como las manzanas, las zanahorias y el apio.

  • Queso, leche, yogur natural y otros productos lácteos: el calcio, los fosfatos y la vitamina D del queso, la leche y otros productos lácteos son minerales importantes para la salud de sus dientes. Sus dientes están constituidos mayormente de calcio, y si su dieta no contiene la cantidad de calcio suficiente, corre el riesgo de desarrollar caries y otros problemas. Un beneficio adicional es que el calcio de estos alimentos se mezcla con la placa y se adhiere a los dientes, de manera que los protege de los ácidos que causan caries y ayuda a reconstruir el esmalte de los dientes al instante. ¿Le preocupa no consumir el calcio suficiente porque es alérgico a la leche o porque no le gusta el sabor? Existen muchos jugos, leches de soya y otros alimentos fortificados con calcio que pueden aportarle la misma cantidad de calcio a su dieta que la leche.

  • Goma de mascar sin azúcar: consumir goma de mascar sin azúcar luego de las comidas y los refrigerios puede ayudar a eliminar los ácidos nocivos de sus dientes para preservar el esmalte de los mismos. ¡Pero asegúrese de que no tenga azúcar! Consumir goma de mascar con azúcar puede aumentar sus posibilidades de tener caries. La goma de mascar sin azúcar que contiene xilitol, el cual se ha demostrado que tiene cualidades de prevención de caries, puede incluso tener un beneficio adicional. Los estudios muestran que el xilitol probablemente inhibe el desarrollo deStreptococcus mutans, la bacteria bucal que causa la caries.

  • Té verde y té negro: el té contiene compuestos que interactúan con la placa y matan o inhiben las bacterias, evitando que se desarrollen o produzcan ácidos que atacan los dientes. Esto no solo ayuda a prevenir caries, sino que también reduce la inflamación y las posibilidades de contraer enfermedades de las encías. Dependiendo del tipo de agua que utiliza para preparar su té, una taza de té también puede ser fuente de flúor. Solo recuerde no agregar azúcar a su té.

  • Agua con flúor: el agua potable con flúor, o cualquier producto que haga con agua con flúor, ayuda a sus dientes. Esto incluye jugos en polvo (siempre y cuando no contengan demasiada azúcar) y sopas deshidratadas. El agua potable embotellada puede no contener tanto flúor como el agua del grifo, así que si ésta es su principal fuente de agua, asegúrese de utilizar pasta dental con flúor y consulte a su dentista sobre los suplementos de flúor


Los "enemigos" que no combaten las caries


  • Dulces y golosinas con azúcar que permanecen en su boca: si consume golosinas, elija las que desaparecen de su boca rápidamente. Las golosinas que se pegan en los dientes (paletas, caramelos, gominolas y caramelos duros) dificultan que la saliva elimine el azúcar. Los bocadillos como las galletas, los pasteles y otros postres contienen una gran cantidad de azúcar, que puede causar caries. Si consume este tipo de alimento, es mejor consumirlos como postre luego de una comida principal, en lugar de hacerlo varias veces al día entre las comidas. Siempre que termine de comer golosinas (en cualquier comida o merienda), cepille bien sus dientes con pasta dental con flúor.

  • Hidratos de carbono refinados con almidón: los alimentos como las papas fritas, el pan, las pastas y las galletas saladas pueden dañar los dientes como las golosinas. Los almidones hechos de harina blanca son hidratos de carbono simples y pueden permanecer en su boca y luego romperse en azúcares simples. Las bacterias se alimentan del azúcar y producen ácidos que provocan las caries del diente.

  • Refrescos carbonatados: no solo los refrescos normales contienen una alta cantidad de azúcar: tanto los refrescos normales como los dietéticos contienen fósforo y carbonatación, que gastan el esmalte de sus dientes (de manera que los manchan y les dan un color marrón). Muchas bebidas energizantes y tés helados y limonadas embotelladas también contienen altas cantidades de azúcar y pueden contener ácidos que desgastan el esmalte de los dientes. Si consume refrescos regularmente, debe usar un sorbete para evitar que tengan demasiado contacto con sus dientes.

  • Jugo de frutas: si bien las frutas son una parte importante de una dieta saludable, el jugo de frutas puede producir problemas para sus dientes. Las frutas enteras tienen fibra y son una fuente de azúcar (y a veces ácidos) menos concentrada. Además, los jugos a veces tienen azúcar agregada, lo que puede ser incluso más dañino para sus dientes. Si bebe jugos de fruta regularmente, debe usar un sorbete para evitar que tengan demasiado contacto con sus dientes.

  • Limones, frutas cítricas y otros alimentos ácidos: está bien consumir este tipo de alimentos, pero no los chupe ni los mantenga en su boca durante un período de tiempo prolongado. El jugo ácido de estos alimentos puede erosionar el esmalte de sus dientes. Las frutas cítricas y los alimentos con tomate (pizza, sopa y salsa para pastas, entre otros), los encurtidos, la miel y el vino pueden ser dañinos para sus dientes si se consumen con mucha regularidad o si se mantienen en la boca durante demasiado tiempo.




Fuente: Delta Dental

Bulimia, anorexia y otros causan pérdida de dientes e infección bucal


Los trastornos alimenticios, como bulimia, anorexia y otros, además de afectar la salud también provocan daños en la boca, como infecciones y pérdida de piezas dentales, por lo que pueden ser diagnosticados por los odontólogos. el daño bucal que causan padecimientos como la anorexia, bulimia y trastorno alimentario compulsivo.

Los trastornos alimenticios afectan principalmente a mujeres entre los 12 y 25 años de edad, sin embargo, destacó que personas de todas las edades y grupos socioeconómicos están en riesgo. Reyes Ortega agregó que estos padecimientos, que son los principales trastornos alimenticios, son detectados con facilidad por los odontólogos, debido al daño que ocasionan a las piezas dentales.

Los trastornos alimenticios provocan erosión de esmalte, caries dental, agrandamiento de las glándulas salivales, sensibilidad, infección bacteriana y sequedad bucal, entre otros daños y afecciones, destacó la experta. “La provocación del vómito repetido que ocurre en este tipo de pacientes —agregó— produce que el ácido estomacal, que queda en la boca, erosione el esmalte de los dientes por corrosión”.

Alertó además que cepillarse los dientes inmediatamente después del vómito puede agravar el daño, porque el cepillado, combinado con el ácido estomacal en la superficie del diente, aumenta la acción erosiva. Señaló que si bien los odontólogos no pueden tratar problemas psicológicos de pacientes con estos trastornos, pueden ayudarlos a que se acerquen con profesionales de la salud mental para su atención.



Fuente: Terra

Se calcula que entre un 10% y un 20% de la población mundial lo padece, afectando a niños y adultos por igual.


Todos apretamos o rechinamos los dientes en algún momento del día. Es algo normal, el problema surge cuando lo convertimos en un hábito o costumbre que realizamos durante horas y de forma inconsciente, sin darnos cuenta. Rechinar los dientes es conocido con el término médico de bruxismo. Con el tiempo, puede dañarlos u ocasionar otras complicaciones de la salud.

Se calcula que entre un 10% y un 20% de la población mundial lo padece, afectando a niños y adultos por igual. No obstante, la etapa entre los 17 y 20 años, es señalada como aquella donde aparecen los primeros síntomas, durando hasta pasados los 40 años de edad.

Existen muchas causas que pueden desancadenar el bruxismo, entre ellas el estrés, la ansiedad, la tensión y los problemas de oclusión de los dientes cuando hay un encaje deficiente entre los dientes superiores e inferiores. Existen algunas formas de evitar esa molestia y los daños que puede causar a largo plazo. Estos consejos pueden ayudar:

-Evitar abusar del alcohol, ya que el bruxismo tiende a intensificarse cuando lo consumes. 
-No comer chicle o goma de mascar todo el tiempo. 
-Evitar  el consumo de alimentos y bebidas que contienen cafeína, ya que pueden estimular los músculos porque producen adrenalina. 
-Procura tomar consciencia de cuándo estás apretando los dientes y dejar de hacerlo. 



Fuente: Terra México

Dieta y la salud bucodental


Su cuerpo es una compleja máquina. Los alimentos que elige y la frecuencia con la que come afectan a su estado general y al de sus dientes y encías. Si consume demasiados refrescos azucarados, bebidas frutales endulzadas y aperitivos poco nutritivos, podría correr el riesgo de sufrir caries dental. La caries dental es la enfermedad infantil crónica más común, pero la buena noticia es que se puede prevenir.

La caries dental ocurre cuando las bacterias entran en contacto con el azúcar en la boca y causan los ácidos que atacan los dientes durante 20 minutos o más.

Los alimentos que contienen azúcares de cualquier tipo pueden contribuir a causar caries dental. Para controlar la cantidad de azúcar que consume, lea las etiquetas de los productos alimenticios y elija alimentos y bebidas que sean bajos en azúcares añadidos, que se encuentran a menudo en las bebidas refrescantes, los caramelos y los dulces. Su médico o dietista registrado también pueden proporcionarle sugerencias para su consumo de alimentos diario.

Si su dieta carece de ciertos nutrientes, puede ser más difícil que los tejidos en la boca resistan una infección. Esto puede contribuir a la enfermedad de las encías. Un caso grave de la enfermedad de las encías es una de las principales causas de pérdida dental en los adultos. Muchos investigadores creen que la enfermedad avanza de forma más rápida y es potencialmente más grave en personas con una mala alimentación.

Decisiones inteligentes

Para disfrutar de una vida sana y de dientes y encías sanos, piense antes de comer. No es solo lo que come sino cuándo come lo que marca una gran diferencia en su salud bucodental. Los alimentos que se consumen en el marco de una comida resultan menos nocivos porque se libera más saliva durante la comida, que ayuda a eliminar los alimentos de la boca y contribuye a reducir los efectos de los ácidos. Siga siempre una dieta equilibrada y limite los tentempiés entre comidas. Si lleva una dieta especial, tenga en cuenta el consejo del médico a la hora de elegir los alimentos.

Para una buena salud bucodental, considere estos consejos a la hora de elegir su comida y refrigerios:
•         asegúrese de consumir bastante agua.
•         coma una variedad de alimentos de cada uno de los cinco grandes grupos específicos de alimentos:
v  cereales
v  frutas
v  hortalizas
v  alimentos de proteínas
v  productos lácteos

Limite el número de meriendas que come. Si come entre horas, seleccione una merienda sana como queso, hortalizas crudas, frutas y yogur. Los alimentos que se consumen como parte de una comida causan menos daño a los dientes que merendar durante todo el día, porque se libera más saliva durante una comida. La saliva ayuda a lavar los alimentos de la boca y reduce los efectos de los ácidos, que pueden dañar los dientes y causar caries.

Recuerde siempre cepillarse dos veces al día con pasta dentífrica fluorada que tenga el Sello de Aceptación de la American Dental Association, utilice la seda dental a diario y visite al dentista con regularidad. El dentista puede ayudar a evitar que se produzcan problemas y solucionar aquellos que sí ocurren mientras son fáciles de tratar.


Fuente: Mouth Healthy